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  • Expo RAMÓN CASAS – La Modernidad Anhelada

    Expo RAMÓN CASAS – La Modernidad Anhelada
    CaixaForum Madrid. Paseo del Prado, Madrid. (Entrada: 4 €)
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    Luis Pita - Expo Ramon Casas - La Modernidad Anhelada
    RAMÓN CASAS ES EL MEJOR PINTOR REALISTA que ha dado España, pero no es reconocido como tal porque cometió el error de nacer en Barcelona y ser símbolo y baluarte de esa burguesía catalana, avanzada y conservadora a la vez, que tanto miedo dió siempre a los castellanos del centralismo.

    La expo es una delicia que uno no se puede perder en ningún caso si no ha disfrutado nunca de la pintura de Casas en directo y, si ya lo ha hecho en alguna de las muchas expos que ha habido de su obra en los últimos treinta años —tanto en Cataluña como en Madrid—, esta es una ocasión única para volver a hacerle la visita de rigor a este viejo y entrañable amigo.
    Aviso que la expo no solo consta de obra de Casas, y eso es un poco sorprendente ya que en ninguna parte se avisa que casi la mitad de la obra de la primera parte de la expo son cuadros de Santiago Rusiñol, gran amigo y colega de Casas, y algunos otros artistas contemporáneos de ambos, como John Singer Sargent.
    Una expo de obligada visita para los amantes de la pintura y el dibujo del s. XIX y lo que fue la modernidad en el arte.

  • Stefan Zweig lo escribó así… (en 1941)

    «En aquél verano de 1936 había estallado la guerra civil española, la cual, vista superficialmente, solo era una disensión interna en el seno de ese bello y trágico país, pero que, en realidad, era una ya una maniobra preparada por las dos potencias ideológicas con vistas a su futuro choque. Había salido yo de Southampton en un barco inglés con la idea de que el vapor evitaría la primera escala, Vigo, para eludir la zona en conflicto. Sin embargo, y para mi sorpresa, entramos en este puerto e incluso se nos permitió a los pasajeros bajar a tierra durante unas horas. Vigo se encontraba entonces en poder de los franquistas y lejos del escenario de la guerra propiamente dicha. No obstante, en aquellas pocas horas pude ver cosas que me dieron motivos justificados para reflexiones abrumadoras. Delante del ayuntamiento, donde ondeaba la bandera de Franco, estaban de pie y formados en fila unos jóvenes, en su mayoría guiados por curas y vestidos con sus ropas campesinas, traídos seguramente de los pueblos vecinos. De momento no comprendí para qué los querían, ¿Eran obreros reclutados para un servicio de urgencia? ¿Eran parados a los que allí les daban de comer? Pero al cabo de un cuarto de hora los vi salir del ayuntamiento completamente transformados. Llevaban uniformes nuevos y relucientes, fusiles y bayonetas; bajo la vigilancia de unos oficiales fueron cargados en automóviles igualmente nuevos y relucientes y salieron como un rayo de la ciudad. Me estremecí. ¿Dónde lo había visto yo antes? ¡Primero en Italia y luego en Alemania! Tanto en un lugar como en otro habían aparecido de repente estos uniformes nuevos e inmaculados, los flamantes automóviles y las ametralladoras. Y una vez más me pregunté: ¿quién proporciona y paga estos uniformes nuevos? ¿Quién organiza a esos pobres jóvenes anémicos? ¿Quién los empuja a luchar contra el porder establecido, contra el parlamento elegido, contra los representantes legítimos de su propio pueblo? Yo sabía que el tesoro público estaba en manos del gobierno legítimo, como también los depósitos de armas. Por consiguiente, esas armas y esos automóviles tenían que haber sido suministrados desde el extranjero y sin duda habían cruzado la frontera desde la vecina Portugal. Pero, ¿quién los había suministrado? ¿Quién los había pagado? Era un poder nuevo que quería el dominio, el mismo poder que actuaba aquí y allá, un poder que amaba la violencia y que consideraba debilidades anticuadas todas las ideas que nosotros profesábamos y por las cuales vivíamos: paz, humanidad, entendimiento mutuo. Eran grupos secretos, escondidos en sus despachos y consorcios, que cínicamente se aprovechaban del idealismo ingenuo de los jóvenes para sus ambiciones de poder y sus negocios. Era una voluntad de imponer la fuerza que, con una técnica nueva y más sutil, quería extender por nuestra infausta Europa la vieja barbarie de la guerra. Una sola impresión óptica, sensorial, siempre causa más impacto en el alma que mil opúsculos y artículos de periódico. Y en el momento en que vi como instigadores ocultos proveían de armas a aquellos muchachos jóvenes e inocentes y los lanzaban contra muchachos también jóvenes e inocentes de su propia patria, tuve el presentimiento de lo que nos esperaba, de lo que amenazaba a Europa. Cuando al cabo de unas horas de parada, el barco desatracó de nuevo, corrí a mi camarote. Me resultaba demasiado doloroso seguir viendo ese hermoso país que había caído víctima de una horrible desolación por culpa de otros; Europa me parecía condenada a muerte por su propia locura, Europa, nuestra santa patria, cuna y partenón de nuestra civilización occidental.»

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    Stefan Zweig. “El mundo de ayer. Memorias de un europeo” (1941) Ed. Acantilado

  • Josef Van Wissem & Jim Jarmusch | He is Hanging by His Shiny Arms…

    Josef Van Wissem & Jim Jarmusch | He is Hanging by His Shiny Arms, His Heart an Open Wound with Love (2012)
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    Escuchar la obra de estos dos creadores me produce la sensación de que lo que nos están diciendo es más de lo que podemos percibir con nuestros limitados sentidos, como si estuvieramos frente a seres iniciados en un culto esotérico, tocados por el destello de los iluminados, conocedores de eso que no tiene relación con el tiempo que vivimos, de aquello que es eterno.

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  • Jozef Van Wissem & Jim Jarmusch | Concerning The Entrance Into Eternity (2012)

    Jozef Van Wissem & Jim Jarmusch | Concerning The Entrance Into Eternity (2012)
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    Una sorpresa: música de laúd y guitarra para el fin de la música

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  • Зеркало | El Espejo | Andrei Tarkovski (1975)

    Ahora en YouTube (película completa con subtítulos en español)

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    Misteriosa, bella y sugerente esta película sobre la infancia y la memoria que, aunque sea compleja y no claramente narrativa (como toda la filmografía del poeta de la cinematografía rusa) también es una pieza delicada e inspiradora. Con unos emotivos minutos de metraje de recuerdo a los niños españoles de la guerra que se hicieron hombres y mujeres en Rusia.

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  • Joep Franssens | Harmony of the Spheres (1994)

    Joep Franssens | Harmony of the Spheres | Ciclo en cinco movimientos para coro y orquesta de cuerda (1994)
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    Una pieza de paz y concentración de este interesante compositor holandés contemporáneo —situado dentro del movimiento europeo llamado “Nueva Espiritualidad”, del que su máximo exponente sería Arvo Part— y que en esta pieza recuerda lejanamente a las piezas de Hildegard von Bingen y a las obras corales del brillante David Lang.
    Una hora de elevación por encima de lo cotidiano.

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  • Inland Empire (2006) | David Lynch

    Ahora en YouTube (película completa con subtítulos en español)

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    Impresionante película en la que David Lynch se homenajea a sí mismo con su lenguaje cinematográfico exacerbado al límite y todas sus fobias expuestas con la claridad de la distorsión. Una coproducción con Polonia, donde Lynch parece haber encontrado la pieza que faltaba a su engranaje. Una joya fílmica, larga y exasperante, sobre saltos espacio-temporales y conejos gigantes.

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