CINE: ‘Annette’ (2021), dirigida por Leos Carax

‘Annette’ (2021), dirigida por Leos Carax

_

Puede ser una imagen de 3 personas

_

Un proyecto que iba a ser un disco de la banda Sparks, que puso una canción a la gran peli ‘Holy Motors’ del mismo director, y que, por obra y gracia de las ayudas a la producción europeas, se ha transformado en la peli americana de Carax y la peor ocurrencia que pudo haber tenido el genial director francés.
La peli es un bodrio musical sin pies ni cabeza, con una partitura deudora del peor Andrew Lloyd Weber, con unas interpretaciones penosas y acartonadas, y algún homenaje patético a David Lynch.

También es lo peor de Adam Driver, ese actor que ya empieza a cansar de estar en todas las putas pelis, interpretando ahora un comediante de stand-up miserable que trata de arrancar un sonrisa haciendo chistes de judíos (Algo que ya hemos visto demasiadas veces, Leos Carax, y en cómicos judíos! Tío, que nosotros también vamos al cine!).
Cotillard, prácticamente invisible, pasa de puntillas, alarga la mano para recoger el cheque con su elegancia habitual y desaparece sin dejar rastro de su supuesta interpretación.
Y la guinda lamentable la pone Simon Helberg (el ‘judío’ de Big Bang Theory) clonando al milímetro el papel que ya interpretó en ‘Florence Foster Jenkins’… Jolín, para mí eso ya fue demasiado! Como si no hubiera actores que tocaran el piano y como si no hubiera pelis para hacer de tímido brillante, van y lo eligen para hacer lo mismo, lo mismito, que hizo hace cinco años. De traca.

Nada recomendable y menos en la música. Y es un musical!

CINE: ‘Queridos camaradas’ (Dorogie tovarishchi) (2020), dirigida por Andrey Konchalovskiy.

‘Queridos camaradas’ (Dorogie tovarishchi) (2020), dirigida por Andrey Konchalovskiy

Puede ser una imagen en blanco y negro de 4 personas, personas caminando, personas de pie y multitud

(Esta reseña contiene spoilers)

_

El año 1962, durante la época Kruchev, una mujer madura con un cargo local importante y nostálgica de la época de Stalin, que vive con los privilegios de tener el carnet del Partido, va a descubrir de pronto en qué ha devenido la revolución soviética, y cómo ese mundo desconocido afecta a su entorno más cercano.

La peli reconstruye con precisión la estética y los personajes del cine soviético de los años 50. Viéndola me acordé de esa joya que sigue siendo ‘Cuando pasan las cigüeñas’ (Letiat zhuravlí) (1957) de Mikhail Kalatozov, una peli clara, simple, de imágenes prístinas, que es muy critica con la guerra pero que al final se recupera de su dolor para levantar el puño y defender las conquistas del pueblo soviético. Es decir, es una peli sin vueltas ni reveses, es así y así es. Sin embargo el parecido con ‘Queridos camaradas’ termina ahí, en la estética.

(Konchalovskiy es un director en sintonía con el sistema neo-soviético de Putin y uno de sus artistas mimados. El presidente de Rusia llevó la peli de Michelangelo Buonarroti, que os comenté hace unos días, en su visita al Papa de Roma y organizó una proyección privada como un regalo al pontífice. 2+2=4.)

A partir de la primera hora de ‘Queridos camaradas’ el director somete a su actriz protagonista a una ordalía de dolor y sufrimiento, derrumbamiento de sus valores, miedo por los suyos y por su propia vida, para demostrarnos la corrupción del poder, hasta el penúltimo minuto.

Que ocurre con el final? Eso me gustaría saber, porque ella sigue diciendo que eran mejores los tiempos de Stalin, y los acontecimientos parecen darle la razón: el KGB de Kruchev es peor que las purgas de Stalin (y en ningún momento se plantea que era porque a ella no le habían afectado) y cuando todo parecía perdido… Tachaaán! Las cosas se arreglan, como en una peli edulcorada del peor Hollywood, la mitad de lo que hemos padecido viendo la peli resulta que eran paranoias suyas, que nada es así y que ‘Todo va a ir mejor’. De hecho esa es la frase final. ‘Todo va a ir mejor’. Pues le sugiero que espere unos años, a que venga Boris Yeltsin, que se lo va a arreglar ligerito.

Conclusión, Andrey Konchalovskiy se atreve con la crítica a la Florencia y la Roma renacentista, se anima a ser cruel con los papas Medici y Della Rovere, pero no se atreve a denunciar a su amada patria soviética (de los años 60…!!!) como el nido de burócratas corruptos que fué y que jamás llevaron a cabo un ápice del soñado comunismo de Lenin.

Hacer una peli política sin meterse en política es hacer un ejercicio estilístico, del que se puede salir más o menos airoso, pero nunca será una obra sólida y brillante.

Lo que vemos es un viaje largo y tortuoso para terminar aterrizando en el camino de baldosas amarillas de Dorothy.

Un chasco.

 

CINE: ‘Il Peccato’ (La vida de Michelangelo Buonarroti) (2019) de Andrey Konchalovskiy

‘Il Peccato’ (La vida de Michelangelo Buonarroti) (2019) de Andrey Konchalovskiy

 

Puede ser una imagen de montaña

 

Esta peli me ha dejado sin parpadear durante las más de dos horas de duración. Con una fotografía bellísima, una trama dura y seca, y unas imágenes hipnóticas por su aproximación a un Renacimiento italiano como debió de ser en realidad, sucio, pobre y tremendamente injusto.
Los actores parecen esculpidos contra el fondo bellísimo de la Toscana con la misma crudeza que encontramos en las pelis de Pasolini.
‘Deberías ser el hombre más feliz del mundo’ le dice Sansovino, uno de los escultores rivales, y sin embargo Michelangelo no lo es.
Viendo las obras de Michelangelo no es difícil imaginar que no fuera feliz, justo lo contrario que ocurre al contemplar las obras de Rafael, ambos unidos por el odio y la admiración mutua.
La compulsión intensa y feroz de las obras de madurez de Michelangelo, que parecen que relajarse solo en su ‘Pietá’, son las de un hombre perseguido por ‘el demonio’ —como dice su personaje—, obsesionado por el dinero, en un mundo puramente masculino, alejado de la femineidad, de la compasión y de la sutileza.
La escena central de ‘Il Peccato’ se ha comparado a cierta escena de la peli ‘Fitzcarraldo’ y no les falta razón, porque está la locura unida a la búsqueda de una meta que constantemente se escapa, por más esfuerzos que se hagan, y todo esto está contado de manera que te quedas sin aliento. Aunque no es un drama, es la vida de alguien al límite de sus fuerzas.

Muy recomendable.

Comercios Históricos de Madrid | El Rastro - Lavapiés

Web ‘Comercios Históricos de Madrid’ | Video-Club La Luciérnaga

Cuando uno tiene que hablar a la gente joven de comercios que han desaparecido a veces no solo hay que explicar el hecho en sí de la desaparición, si no que además hay que explicar qué se hacía en ese comercio, porque ese gremio ha desaparecido, entrando en el territorio de la leyenda.

Tal es el caso de los video-clubs, que durante una época proliferaron como hongos. En cada esquina había uno y en algunos casos hasta dos y que, por pura lógica selvática, la selección natural hizo que solo sobrevivieran los más fuertes. Incluso llegó a haberlos (creo que de esos todavía existe alguno, por Tirso de Molina) especializados solo y exclusivamente en ‘cine-X’, el equivalente al Sex-Shop pero en virtual. Con el paso del tiempo, y el advenimiento de los nuevos soportes, los VHS fueron declinando —no digamos ya los Betamax— y con ellos la estrepitosa caída del imperio del video-club.

Tras una época de sequía (como ya no era negocio, la gran mayoría de los video-clubs desaparecieron), en la que tenías que caminar hasta otro barrio para encontrar una peli que echarte a la boca en fin de semana, aquí en Madrid surgieron media docena de video-clubs donde solo había DVDs (a nadie se le ocurrió tratar de ponerles otro nombre) que eran video-clubs para cinéfilos, y que quisieron ser la reinvención en plan chic de un tipo de negocio que hasta entonces se había caracterizado por ser bastante cochambroso, con mobiliario destartalado, estanterías de tablas pintadas a brocha y cuya única decoración consistía en tres carteles de pelis clavados con chinchetas a la pared.

Estos nuevos DVD-clubs tenían, al principio al menos, una decoración cuidada, unos sillones donde sentarte y , al mando, gente joven —verdaderos cinéfilos— que te miraban de hito en hito, levantando una ceja, cuando preguntabas las condiciones para hacerte socio, pero que era gente a los que podías preguntar sobre cualquier peli o pedir sugerencia, como a esos bibliotecarios de las películas, que han leído todos los libros que tienen en sus estanterías.

Este de la foto era de la última época de esplendor de esos video-club de DVDs que cuidaban el aspecto y la decoración. Con toda seguridad aquí podías alquilar Gritos y Susurros de Bergman, y probablemente la joya de la corona sería una copia de Derzu Usala recién remasterizada, que solo se alquilaba dos veces al año.

Comercios Históricos de Madrid | El Rastro - Lavapiés
calle del Marqués de Toca, cerca de calle de San Ildefonso | Video-Club La Luciérnaga (2008) | Comercio desaparecido en fecha desconocida | ©2021 Luis Pita Moreno

Hice esta foto en el año 2008 por el mural tan sugerente de su fachada, una mezcla de abstración sintética de Delaunay, Constructivismo Soviético y dibujos animados de Merry Melodies, que siempre llamaba mi atención cuando pasaba por allí. Lejos estaba yo de saber que me metería a intentar documentar las fachadas de todos los comercios históricos de Madrid, que este se iba a transformar en uno de ellos, y  que doce años después estaría metido de lleno en este proyecto que al cabo se transformaría en la web ‘Comercios Históricos de Madrid’, de la que ya os he hablado.

Como ya conté en su momento este proyecto pretende ser un trabajo en proceso,que se siga ampliando, para tratar de registrar todos los comercios interesantes. Así, esta imagen la he subido ayer mismo a la página, como parte de una penúltima criba del archivo que estoy haciendo entre los miles de fotografías que hice de comercios de Madrid, antes incluso de saber que haría esto.

.

Porque Madrid nunca más va a volver a ser como es ahora.

https://comercioshistoricosdemadrid.com/el-rastro-lavapies/

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar